• Ambiental News-Miguel Á.

Bloqueos en Cuernavaca


Agua para todos


En días recientes, la ciudad de Cuernavaca fue objeto de bloqueos en varios puntos. El ya famoso Paso Express fue cerrado al menos dos veces, y las avenidas céntricas, de por sí muy estrechas y de difícil tránsito, también; en ambos casos, vecinos de distintas colonias protestaban por la falta de agua.

Y con razón, porque en todos los casos se han quedado sin abastecimiento por varios días, que ya suman semanas para la mayoría. ¿La causa? Los cortes de energía que la CFE aplicó a varios pozos de la ciudad, o al menos así lo expresaron las autoridades del Sistema de Abastecimiento de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Cuernavaca (SAPAC).

Pero el corte del servicio por parte de la CFE no es la causa, sino la consecuencia.

Hay tres factores principales que han llevado a esta situación:

Primero, el SAPAC ha dejado de pagar a la CFE por la energía desde hace varios años, particularmente, la administración anterior, encabezada por el hoy Gobernador Cuauhtémoc Blanco, redujo los pagos. Hasta antes de que él fuera el alcalde, el SAPAC pagaba en promedio 8 millones de pesos mensuales, es decir, del orden de 96 millones de pesos al año, pero durante su administración esto fue bajando.

De acuerdo con la información obtenida por Morelos Rinde Cuentas, en 2016, el primer año del hoy gobernador, el SAPAC pagó 93 millones de pesos a la CFE; en 2017, pagó 59 millones de pesos y, en 2018, el último año de su administración, sólo 25 millones de pesos. Esto es, menos de la tercera parte de lo que debería pagar. Por eso su deuda creció enormemente, aunque es cierto que heredó una deuda de la administración anterior que, durante su gestión, en vez de disminuir la hizo crecer. Y la actual administración pagó en su primer año sólo 48 millones de pesos, por lo que la deuda continuó en aumento.

El segundo factor lo he comentado en columnas anteriores, la Reforma Energética clasificó a los organismos de agua entre los sistemas de media y alta tensión, por lo que la tarifa se incrementó significativamente, y si ya desde antes les costaba trabajo pagar la luz, ahora es doblemente complicado.

Para terminar de complicar el escenario, la pandemia provocada por el coronavirus ha provocado que muchos negocios y empresas cierren, se pierdan empleos y muchos dejen de pagar, así que los ingresos del organismo han disminuido.

En conclusión, menos ingresos y recibos más altos de energía, con una deuda acumulada y en crecimiento, provocaron que la CFE cortara el abastecimiento de energía a una gran cantidad de pozos.

Al SAPAC le urge una reingeniería, de otra forma esta historia continuará.

El SAPAC debe disminuir sus costos y aumentar sus ingresos; aumentar sus eficiencias y disminuir sus ineficiencias, es la única forma de lograr un desarrollo sostenible. A Cuernavaca no le falta agua, le hace falta una administración responsable. Ya el alcalde ha tomado algunas medidas que esperamos resulten en una mejor administración.

La Asociación Mexicana de Hidráulica ha ofrecido su apoyo; Morelos Rinde Cuentas ha hecho dos diagnósticos muy objetivos y ha hecho recomendaciones muy puntuales y certeras; el Banco Interamericano de Desarrollo ha financiado algunos estudios a través de los programas de la Conagua que hay que retomar: la aplicación del estándar AQUARATING, una actualización del Plan de Desarrollo Integral (PDI), una actualización del diagnóstico de la eficiencia electromecánica en 71 pozos del SAPAC y la posibilidad de financiar las inversiones en eficiencia energética a través del Proyecto para el Desarrollo Integral de los Organismos Operadores de Agua y Saneamiento II (PRODI II), son algunas de las opciones que urgen.

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