• Ambiental News-Miguel Á.

Cómo asegurar un aula para evitar contagios de COVID-19


Ante el anuncio de las autoridades para que las clases regresen a forma presencial, deberían seguirse una serie de recomendaciones básicas para garantizar la seguridad sanitaria de alumnos, docentes y personal, como:

  • ventilación cruzada, continua y distribuida;

  • ventanas abiertas de par en par;

  • puertas abiertas;

  • medición de dióxido de carbono (CO2);

  • cuando la ventilación sea insuficiente en base a niveles de CO2, uso de filtración como otra capa más de seguridad.

De acuerdo a una publicación en Twitter, por el usuario @PrevencinDocent1, la cual se reproduce editada con su autorización, son muchas las preguntas que recibe sobre el uso de aparatos de aire acondicionado (A/C) y ventiladores en aulas, en especial ahora que llegan las altas temperaturas.

Esta publicación habla de aire compartido, niveles de CO2, aerosoles, corrientes de aire y COVID-19.

El uso de aire acondicionado en espacios compartidos por no convivientes es un problema al desconocerse si en el espacio a refrigerar hay o no carga viral en los aerosoles que pueden estar flotando en el aire, cuando éste ya ha sido respirado previamente por otras personas.

Al ser difícil determinar la cantidad de aerosoles (potencialmente infectivos) en el aire, la única opción es medirlos de manera indirecta con el nivel de CO2. Altas concentraciones de CO2 suelen ir asociadas a grandes concentraciones de partículas suspendidas y aerosoles.

La ÚNICA solución efectiva es DILUIR esos aerosoles mediante ventilación natural o filtración que los atrape en el filtro HEPA. Todo lo que no sea retirar carga viral del ambiente no es una buena solución ni, por supuesto, simplemente removerlos por el aula.

Un filtro HEPA o de «aire particulado de alta eficiencia», tiene un rendimiento similar a los que se «utilizan para mantener el aire limpio en quirófanos de hospitales y salas limpias industriales», según un lineamiento de purificación del aire en cabinas de aviones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Estos filtros pueden atrapar partículas tan pequeñas como los de bacterias y virus.

Regresando a las aulas, las ventanas y puertas deben estar abiertas para generar una ventilación cruzada, continua y distribuida, pero además medida porque, si a pesar de eso se alcanzan niveles peligrosos de CO2, habría que adoptar otras medidas.

Una de las cuestiones que hubieran sido fundamentales era realizar un mapa de CO2 del centro escolar para determinar qué aulas ventilan bien y cuáles lo hacen mal o regular, porque las medidas a adoptar en cada una deberían ser distintas en función de la situación detectada.

La solución general es ventilación cruzada, continua y distribuida; ventanas abiertas de par en par; puertas abiertas; medición de CO2, y cuando la ventilación sea insuficiente en base a niveles de CO2, uso de filtración como otra capa de seguridad.

Uno de los principales problemas a enfrentar son las altas temperaturas, que además de suponer trabajar en condiciones ambientales no confortables, suponen un problema añadido para la ventilación, debido a la poca diferencia térmica entre el interior y el exterior.

En principio, los dispositivos que recirculen el aire y/o no retengan carga viral de él no son aconsejables debido a que su uso inadecuado puede aumentar el riesgo de contagio.

Hace mucho calor en mi centro y tengo un aparato de aire acondicionado ¿lo puedo usar?

El aparato A/C de un aula suele ser de tipo "split" y sirve para ayudar a mantener la temperatura en un nivel de confort, enfriando mediante la recirculación del aire de la propia clase. También ayudan a eliminar partículas del aire y reducir humedad del aire que pasa por él.

Sin embargo, en este tipo de equipos no hay entrada de aire exterior, por lo que no ayuda a la ventilación y, aunque reduce partículas, tampoco retiene aerosoles porque no suelen tener filtros HEPA. La reducción de humedad es positiva, ya que hay elevada carga térmica latente.

Toda vez que no aporta a la ventilación, no garantizaría el número de renovaciones de aire necesarias, por lo que cuando se utilicen estos equipos las ventanas siempre deberían estar abiertas. ¿Cuánto tiempo? Para saberlo, deberíamos medir los niveles de CO2.

Al medir los niveles de CO2 de manera permanente se podría ajustar en cada momento la cantidad de ventanas que pueden cerrarse para que, garantizando una correcta ventilación, se pueda obtener la mayor reducción de temperatura posible.

Si no se disponen de sensores de CO2, por el principio de precaución, las ventanas deberían estar abiertas de par en par, junto con la puerta del aula para que haya ventilación cruzada, continua y distribuida. ¡En ningún caso cerrar ventanas!

El principal problema que hay al poner el aire acondicionado es la tendencia natural a cerrar ventanas y eso es un problema grave: a la no dilución de aerosoles por la falta de ventilación, se une su desplazamiento por todo el aula debido al efecto de la corriente de aire generada.


Si las ventanas están abiertas ¿que se consigue?

Bajar la temperatura interior del aula unos grados, lo que va a suponer mejorar un poco la ventilación, a cambio de un gasto energético elevado y que el equipo sea poco eficiente.

Si a pesar de esos condicionantes quiero utilizar el aparato de A/C ¿debo tener alguna precaución?

Sí: no proyectar el aire sobre la personas (láminas difusoras orientadas hacia arriba) y programarlos a una temperatura muy baja para que no se apaguen y enciendan constantemente.

¿Qué pasa si tengo un filtro HEPA en el aula? ¿Puedo poner el A/C y cerrar ventanas?

La teoría dice que sólo se podría hacer si el purificador con filtro HEPA tuviera un caudal suficiente para realizar entre cinco y seis renovaciones de aire completas por sí solo. El problema es que los purificadores portátiles instalados en las aulas no llegan nunca al caudal necesario para conseguir dichas renovaciones/hora. Además, aunque lo fuera, a medida que se utiliza, el filtro se satura, lo cual supone pérdida de carga.

Por lo tanto, atendiendo al principio de precaución, el uso de purificadores con filtros HEPA compatibilizándolos con el uso de A/C, debería ser el de una capa más de protección y no como un elemento que justificara la decisión de cerrar ventanas.

Otra pregunta es sobre el uso de ventiladores. La situación es parecida: lo único que hacen es generar corrientes artificiales de aire recirculado. En el interior de un aula puede ser peligroso ya que pueden apuntar a personas. En caso de utilizarlos, quizás sería interesante hacerlo en zonas cercanas a las ventanas, apuntando hacia afuera, lo que sacaría aire ya respirado/CO2/aerosoles/partículas al exterior del aula.

En resumen, se puede poner el aire acondicionado si y sólo si hay ventanas abiertas (totalmente o reguladas mediante niveles CO2); láminas impulsando aire hacia arriba; temperatura del A/C al mínimo (evita marcha/paro), y apoyo de filtro HEPA (limite de CO2 a 900 ppm).

El autor agradece al grupo @ventilandoAND, a #SonLosAerosoles y al grupo aulasventiladas por sus conocimientos, así como a @MA_Campano, @dosurbanas, @MariaRSastre, @EstherCuadrado3, @alexmacastro, @SDA_USev, @nikomer75, @jljcolorado, @JbcLiftec, @aireamos y @FloriVilla3.

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