• Ambiental News-Miguel Á.

Campañas políticas a través de WhatsApp


En México, uno de los mecanismos de comunicación más efectivos de la última década, es el servicio de mensajería conocido como WhatsApp.

Se tiene estimación al mes de febrero de 2020, que 77 millones de usuarios cuentan con esta aplicación, la cual resulta muy efectiva al establecer vínculos de trabajo, de amistad, familiares, todo esto con mayor uso durante los meses de encierro con motivo de la pandemia.

El primer comentario que resulta pertinente realizar está orientado a los vínculos de trabajo dado que, en muchos casos, diversos documentos en formatos que corresponden a paquetería office se envían de manera común por medio de WhatsApp. También documentos en formato PDF y, por supuesto, fotografías y videos.

La aplicación permite generar grupos y listas de distribución para el envío de información tratándose de grupos de trabajo o estudio.

El segundo rubro que es el de círculos familiares, sobre todo con motivo de la pandemia, se incrementó el envío de información por medio de este servicio de mensajería como un mecanismo efectivo de intercambio de información, ubicación, mensajes de voz, textos, videos y por supuesto incorporó a muchas personas de más de 65 años su uso regularmente para mantener comunicación con sus hijas e hijos, así como familiares en general, todo esto por la poca movilidad a la que nos vimos obligados a partir de finales del mes de marzo y en muchos lugares, hasta la fecha.

Tratándose de amistades, por supuesto depende en mucho del entorno generacional que rodea a las personas, pero es común que personas de todas las edades incluidos jóvenes, la ocupen para el envío de información.

Hay muchas personas que ocupan WhatsApp para enviar videos, memes, chistes y chismes diariamente, en algunos casos puede resultar abrumador por la generación extraordinaria de contenido o la integración de grupos de vecinos o de personas que se vieron favorecidas por trabajar desde casa y recibir instrucciones de sus supervisores o mandos regularmente por medio de esta aplicación.

Hay quienes ocupamos el WhatsApp más allá de aspectos familiares y de amistad, para enviar temas inherentes a nuestra actividad profesional. Al respecto, resulta muy interesante dar a conocer las reacciones de mis amistades o conocidos, dado que han sido diversas. Algunos contestan como una muestra de cortesía y atención; otros mas, sólo dejan en visto los envíos, sin manifestarse a favor ni en contra; hay quienes optaron sin más por bloquearme, quizá pensando que en el mundo de envíos efectuados ni cuenta me daría. Sin embargo, soy de los que reviso uno a uno mis contactos con cierta regularidad. A todas las personas que así lo hicieron, les envío un saludo y lamento haberlos incomodado. Por supuesto que me importa su lejanía, porque no podrán disfrutar por ejemplo de la liga con la cual estaré compartiendo el contenido de este artículo. Está por demás decir, que no podrán compartir conmigo algún aspecto de su vida, en el cual puedan considerar que les puedo ser útil en algo.

Hay algunos casos, quizá los menos de este último grupo, mucho más civilizados, que optaron por contestarme amablemente que evitara el envío de lo que publico en Facebook (Evidens SC), con lo cual confirmo plenamente que es mil veces mejor recibir una respuesta en aprecio a una amistad, que decidir ignorar las manifestaciones de vida de mi parte o decidir bloquearme por considerar que no puede haber interlocución con mi persona.

Salvada esta explicación, el interés por escribir algunos de los alcances de que el WhatsApp tiene ya desde hace algunos años en nuestras vidas, genera reflexiones importantes en torno a su uso como parte de las campañas políticas que están en curso (Coahuila e Hidalgo), así como las que vienen a nivel federal y estatal.

Existe en esta nueva normalidad que vivimos en el país, la necesidad de evitar concentraciones de cientos de personas y, en consecuencia, aprovechar herramientas como redes sociales y diversos mecanismos remotos que permiten que las propuestas de candidatas y candidatos, se den a conocer a través de mecanismos, sean redes sociales, prensa escrita, radio y televisión, entre otros; no obstante, en la experiencia internacional, en específico tratándose de WhatsApp, ya hay antecedentes importantes, por el contenido, el gasto, el periodo en que se envía el mensaje, en fin, muchos factores que inclusive en México han sido visibles en la última campaña federal de 2018.

Pareciera que el uso de la herramienta no tiene costo, sin embargo, ¿cuáles son los mecanismos con los que cuenta la autoridad electoral para darle seguimiento al importante número de mensajes a través de WhatsApp, y que pueden tener muchos efectos en aspectos de fiscalización? El gasto asociado a la producción de videos, locaciones, actores, actrices, sets de grabación, porque he de aclarar, que la experiencia vista a lo largo de muchas campañas políticas, nos lleva a concluir que a muchas candidatas y candidatos les gusta mostrarse muy bien ante la ciudadanía. No es suficiente un video casero a partir de un teléfono celula; se requiere de producción y eso, por regla general, tiene costos asociados que la autoridad electoral debería revisar.

Por otro lado, otro de los efectos, es el uso no autorizado de bases de datos para enviar mensajes vía WhatsApp, para lo cual utilizan números de los llamados desechables para el envío de mensajes, de manera que no haga identificable a la persona por el apego que pueda tener una línea telefónica que se encuentra a nombre de una persona determinada sea física o moral.

Como usuarios de WhatsApp, al momento de dar de alta el servicio en nuestra línea telefónica, a la mayoría de las personas que conozco, les he preguntado si leen de manera íntegra lo que se denomina “Información legal de WhatsApp” y la respuesta es no. Hasta el momento, no he conocido un caso, seguro lo hay, que, a partir de la lectura de ese apartado legal, lo que coloquialmente se denomina como “letras chiquitas”, rechace el uso de la aplicación y no lo utilice por considerar que sus políticas de servicio y política de privacidad en sus funciones como son la Llamada de WhatsApp y WhatsApp para navegador y computadora no ofrecen garantías suficientes de seguridad.

Algo que vale la pena realizar, es entrar en el ícono de Configuración de la Aplicación, acto seguido acudir al ícono de Ayuda y, a partir del despliegue que realiza entrar en “Condiciones”, con la finalidad de conocer el alcance que se establece como parte del servicio que ofrecen.

Si revisamos la experiencia electoral asociada a la aplicación en otros países, como Brasil, Colombia, España, India, entre 2018 y 2019, encontramos que muchas candidatas y candidatos han ocupado esa aplicación con fines electorales y algunas autoridades de esos países han avanzado en definiciones en torno a Protección de Datos Personales y otros rubros asociados.

La garantía del servicio que ofrece la aplicación impediría conocer, si es que eso es posible, el contenido de los mensajes por parte de un tercero, aún cuando esté justificado en una investigación que la autoridad realice como parte de un proceso de posible sanción para quien haya violentado la privacidad de las personas, enviando mensajes a número de teléfono que, en evidente circunstancia, no conoce a sus destinatarios.

El marco normativo de nuestro país obligaría a las personas que consideren que se está violentando algún derecho político electoral, al recibir uno o varios mensajes de WhatsApp con contenido explícito de alguna candidata o candidato que haga evidente que está solicitando apoyo popular por esa vía.

La autoridad electoral tendrá que avanzar en esta materia, de frente a unas elecciones complejas que, por efectos de la pandemia, las candidatas y candidatos voltearán a ver con mayor interés aplicaciones como WhatsApp, como una herramienta más de comunicación masiva, ya sea para enviar propuestas, o bien para descalificar denostando inclusive a sus adversarios, con mayor énfasis de lo que fue ocupada durante la campaña de 2018.

A ti, ¿te gustaría recibir propuestas de campaña en la intimidad de tu WhatsApp?


Mtro. Antonio Horacio Gamboa Chabbán

Director General de Evidens, S.C.

Conductor de Expedientes en Red

Presidente del Colegio de Abogados de América Latina (COTAL), A. C.

antonio.gamboa@evidensmexico.com

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