• Ambiental News-Miguel Á.

Cuernavaca nunca había estado tan mal


Por Jorge Messeguer

@jorgemesseguer


Cuernavaca se cae en pedazos. Nunca antes la ciudad había estado tan deteriorada, descuidada, triste y abandonada como hoy. Evidentemente, esto es producto de varios trienios de gobiernos ineficaces y plagados de corrupción. Por lo menos, los últimos tres, incluyendo al actual.

Las atribuciones del municipio son simples y muy claras: dotar a la población de los servicios indispensables, como el suministro de agua potable, recolección de la basura, alumbrado público, mantenimiento de calles y banquetas, regular el comercio y ordenar el territorio, principalmente. El gobierno municipal se encuentra reprobado en cada uno de los rubros mencionados. El organismo encargado del agua, SAPAC, trabaja con números rojos debido al déficit estructural consecuencia de años de saqueo y corrupción. La recolección de basura es el negocio de cada alcalde en turno; un servicio muy caro y contaminante. No ha habido nunca una política ambiental para el manejo de los residuos. El alumbrado público es deficiente. Cada trienio, el alcalde y su cabildo le apuestan a privatizarlo para llevarse una tajada del pastel. Hasta ahora no lo han logrado, gracias a la negativa del Congreso del Estado. Las calles nunca habían estado tan deterioradas. Incluso avenidas importantes como el Bulevar Juárez están plagadas de hoyos y baches. Las banquetas, simplemente, no existen en Cuernavaca, y las que hay son ocupadas por vendedores ambulantes. El centro de la ciudad da pena: calles sucias ocupadas por ambulantes y tráfico terrible casi a cualquier hora del día. Las obras en el palacio de Cortés parece que no tienen para cuando concluir. El mobiliario urbano está deteriorado o, simplemente, vandalizado. La inseguridad alarmante ha propiciado que algunos fraccionamientos, por iniciativa propia, hayan decidido poner "plumas" o, de plano, cerrar calles y restringir la libre circulación. El alcalde dice que es ilegal. ¿La violencia y la inseguridad son legales? Si bien la policía municipal es coordinada por la Comisión Estatal de Seguridad, al municipio le toca la policía de tránsito. Los policías de tránsito motorizado están a la caza de todo aquel transporte de carga que circule por la ciudad para detenerlo y recibir su cuota para circular. Son como cobradores de piso, tal cual. Se esconden en las calles de Rancho de Cortés y desde ahí van cazando a las camionetas de carga que tratan de evadirlos, la mayor parte de las veces sin lograrlo. Lo peor es que se dedican a extorsionar a gente de trabajo, personas que se ganan la vida de una manera honesta. Los abusivos y deshonestos son estos delincuentes con uniforme, arma, placa y moto. Como ciudadanos tenemos que cuidarnos de los policías de tránsito... ¡Qué paradoja! La actual administración está a mes y medio de terminar su periodo. No podemos responsabilizar de todos los problemas de Cuernavaca al actual cabildo; sin embargo, tampoco hay nada que resaltar de estos tres años, a excepción de escándalos de corrupción. Se van, dejando las cosas peores que cuando llegaron: un ayuntamiento obeso, con exceso de personal. No hay un solo rubro del cual puedan estar medianamente orgullosos. Que les vaya muy bien y recuerden que el peor año es el cuarto. Cada tres años pensamos que nunca antes habíamos tenido un gobierno tan malo como el que acaba, pero desgraciadamente los que han llegado nos han sorprendido superando a los anteriores. Esperemos que esto cambie a partir del 1 de enero con el nuevo gobierno. Cuernavaca ha vivido una larga noche. Es hora de empezar a revertir el daño que le han causado las últimas administraciones. No será fácil ni rápido, pero hay que empezar.

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