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El Fuerte de San Felipe de Bacalar



Por Fernando Castro Borges


El Fuerte de San Felipe se ubica en Bacalar, a tan sólo 40 kilómetros de la capital quintanarroense, custodia a la Laguna de los 7 colores y tiene una interesante historia en esta región del Caribe mexicano.

La construcción de esta fortificación la propuso en 1725 el gobernador de Yucatán, Antonio de Figueroa y Silva, para defender y preservar a la población de los constantes ataques y embates que sufría por parte de los piratas, interesados en extraer todo el palo de tinte que se pudiera, el cual utilizaban los mayas antiguos para teñir sus mantas de lana o vestimentas; de igual forma, pintaban los listones con los que las mujeres trenzaban sus cabellos.

Del Palo de Tinte obtenían colores como el negro, el café o un tono parecido al sepia. El conquistador español Marcos de Ayala empezó a comercializar esta madera al usarla en el teñido de las telas de la Nueva España.

La popularidad de este tinte llegaría hasta las regiones de Francia, Inglaterra y Holanda, grandes productoras de textiles. El Palo de Tinte se había convertido en un producto indispensable en la moda europea.

La importancia de los recursos naturales y su abundancia de maderas hizo que Bacalar cobrara relevancia comercial en la región. En este territorio, en el siglo XVII, se fundó uno de los asentamientos europeos más relevantes en la península. Sin embargo, por sus características geográficas, fue muy susceptible a constantes ataques de corsarios, especialmente británicos.

Bacalar fue asediado constantemente por los piratas. Diego Grillo, mejor conocido como “El Mulato”, es uno de los más reconocidos: un filibustero cubano que llegó a ser el segundo en el mando de la embarcación de Francis Drake, a quien se le atribuye la participación en varios saqueos a la villa bacalarense. Otro pirata, de nombre Abraham, también asaltó el poblado y se robó a las mujeres.

El diseño del fuerte estuvo a cargo del italiano Juan Podio, dándole forma de una estrella de cuatro picos, cada uno diseñado para albergar los baluartes de Santa Ana, San Arturo, Santa María y San Joaquín; se levantaron los muros con piedras calizas, marinas y volcánicas, a fin de proteger a la comunidad maya de Bacalar y que pudiera resistir cualquier embate de los saqueadores ingleses, franceses y holandeses, primordialmente. La construcción fue terminada en 1733.

Esta edificación se ha mantenido en condiciones estructurales originales, por lo cual se pueden observar todavía los terraplenes para baluartes, sus cañones, y la posibilidad de valorar, desde sus torreones, la majestuosidad de la Laguna de los 7 colores.

Desde 1983, el Fuerte de San Felipe fue convertido en un museo histórico local; en el cual se muestra a detalle la historia de la construcción, junto a otros datos sobre la cultura maya que habitaba Bacalar, además de tener en exhibición una muestra interesante de herramientas y armas que marcaron al Caribe de esa época.

Hablar de Bacalar es remitirse al majestuoso encanto de la Laguna de los 7 Colores, el impresionante impacto de la profundidad de los cenotes que, sin duda, son la atracción principal para los visitantes.

Conocer el Fuerte de San Felipe de Bacalar, construido en el siglo XVII, nos regala una historia de piratas, la que enriquece más nuestra experiencia al visitar la frontera sur.

Facebook: Fernando Castro

Twitter: @fernandocastrob

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