• Ambiental News-Miguel Á.

Fragilidad


Intentamos hacernos fuertes para continuar nuestro camino, sin embargo, lo que nos muestra esta crisis de salud que vivimos, que comenzó en China justo a finales del 2019 y que poco a poco se fue extendiendo por todo el mundo, es que somos sumamente frágiles.

La fragilidad de nuestro organismo, cuyo funcionamiento fisiológico puede estar en todo o en parte condicionado por padecimientos previos, la realidad es que no es condicionante tener diabetes, hipertensión o alguna inmunodeficiencia para inevitablemente postrarse en un escenario de desenlace fatal. Está comprobado que personas sanas, sin adicciones como el tabaquismo y sin haber presentado algún padecimiento crónico de manera previa, se han visto afectados en su salud, inclusive algún porcentaje de muertes se han registrado en todo el mundo, sin haber presentado previamente algún padecimiento o alguna condición de vulnerabilidad en la salud general.

En los primeros momentos del mes de marzo en nuestro país, la sorpresa nos llevó a infundir empatía en nuestros círculos sociales, sin embargo, el paso de los días, de las semanas, ha convertido ahora mas que nunca, a la normalización de la pandemia en nuestras vidas, con un funcionamiento irregular de la economía y todo lo que implica.

La fragilidad de nuestra condición social que nos hace salir a buscar la supervivencia porque la realidad de muchas personas en este país es que, si no ganas, no comes.

La fragilidad del poder que entraña inclusive la posibilidad de llegar a perder el poder.

La fragilidad frente a la naturaleza que desnuda a muchas familias perdiendo todo su patrimonio.


La fragilidad de la cotidianeidad.

La fragilidad de la economía, tanto en el ámbito nacional, como estatal, familiar, personal, no hay liquidez y si hay dinero es para administrarlo en el tiempo porque no se sabe bien a bien cuánto tiempo mas estaremos en condición de vulnerabilidad.

Empresas han cerrado y muchas otras operan bajo nuevas condiciones de ingreso (más bajo) para sus empleadas y empleados. Empresas Públicas en números rojos nos muestra con preocupación la fragilidad del Estado Mexicano.

Escándalos de corrupción, escándalos políticos, dimes y diretes, verdades y mentiras, ya todo es tan normal.

Somos frágiles en nuestra salud mental, porque la afectación del “encierro”, la saturación de contenidos en redes sociales, la falta de contacto con los seres queridos, la distancia, la falta de recursos en muchos otros casos, la pérdida de seres queridos en la distancia, de amigas y amigos, nos han transformado, nos han generado una añoranza de lo que valía la pena en nuestra vida y que ahora, aunque no nos guste, es diferente.

Es tan frágil nuestra vida, tanto que el mundo se detuvo en un momento del 2020 e irremediablemente transformó vidas, planes, sueños, viajes, ingresos, realidades, la fragilidad es aún mayor al no saber cuándo estaremos en condiciones de regresar a la actividad cotidiana. Si la distancia y el cubrebocas solucionaran el problema, desde hace meses el mundo estaría funcionando habitualmente.

Es tan frágil nuestra vida, que no sabemos cuándo este capítulo de pandemia acabe, si todos quienes estamos ahora, estaremos entonces.

Nos hemos dado cuenta de que no debemos esperar a que lleguen las fiestas de fin de año para expresar nuestros buenos deseos de salud, de amor y prosperidad a quienes nos rodean, los conflictos deben tener tregua permanente porque nos encontramos en un momento sin salida, con una idea de que intentamos hacernos fuertes para continuar nuestro camino, y de que termine el 2020, porque lo mejor, está por venir.

Mtro. Antonio Horacio Gamboa Chabbán

Director General de Evidens, SC

Presidente del Colegio de Abogados de América Latina COTAL, A.C.

antonio.gamboa@evidensmexico.com

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