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Salud y pobreza en Sinaloa



Por Omar Garfias

@Omargarfias


El 29 de noviembre de 2019, el presidente López Obrador liquidó al Seguro Popular, instauró el INSABI y tomó bajo su mando a las instalaciones y el personal de salud de los estados. Prometió, para 2020, un sistema de salud de primera y gratuito, “como en Dinamarca” dijo.

El resultado fue que 15 millones de mexicanos perdieron el acceso a los servicios de salud, 201 mil de ellos en Sinaloa.

Usamos estadísticas del propio gobierno: de la Secretaría de Hacienda, del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares del INEGI.

Una detallada sistematización de esos datos fue hecha por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria. Veamos.

El Seguro Popular garantizaba 359 intervenciones médicas y 633 tipos de medicamento. El presidente proclamó que el INSABI otorgaría gratuitamente todos los tipos de intervenciones y de medicinas. Empero, no le entregó el presupuesto necesario.

El Seguro Popular cubría solamente a 52 millones de mexicanos. El presidente dijo que el INSABI atendería a 72 millones, pero por sus limitaciones sólo atendió a 34 millones.

El presupuesto del INSABI no es congruente con el objetivo de cubrir a toda la población sin seguridad social con todos los servicios, de tal forma que el gasto per cápita para esta población pasó de 3 mil 656 pesos en 2019 a 2 mil 911, en 2021, una contracción de 20 por ciento.

En 2021, el presupuesto del INSABI es 5.6 por ciento menor a lo ejercido por el Seguro Popular en 2017.

En todo México la atención médica disminuyó. En 2020, las consultas para siete enfermedades cayeron en 48 por ciento, lo que significó 42 millones de consultas menos que en 2019.

Los recursos destinados a enfermedades crónicas bajaron de 7 mil 715 millones de pesos en 2018 con el Seguro Popular, a 5 mil 642 millones con el INSABI, una caída de 27 por ciento.

Tal caída sería equivalente a la atención de 3 mil casos de cáncer de mama, 6 mil 200 casos de cuidados intensivos neonatales y más de 15 mil casos de VIH.

En México, la atención de la pandemia requería aumentar el presupuesto del sector salud en 9.7 veces el gasto adicional que se hizo.

Asimismo, el gasto de bolsillo de los hogares, lo que la gente tuvo que pagar por consultas y medicinas con su propio dinero, se incrementó en 40 por ciento, al pasar de 2 mil 358 pesos en 2018 a 3 mil 299 pesos en 2020.

El gasto de bolsillo aumenta cuando la inversión del gobierno en salud está por debajo de lo necesario.

Para los más pobres, el gasto de bolsillo aumentó 68 por ciento.

El gasto de bolsillo se compone de gasto en atención primaria, atención hospitalaria y medicamentos. El mayor incremento fue en gasto de medicamentos, que aumentó 68 por ciento, al pasar de 376 pesos en 2018 a 632 pesos en 2020.

En Sinaloa, un millón 16 mil personas declararon ser derechohabientes del Seguro Popular en 2018, pero sólo 689 mil dijeron contar con el INSABI en 2020.

El gasto de bolsillo en Sinaloa alcanzó 5 mil 207 pesos, esto fue 3 mil 108 más que en 2018.

Sinaloa es el estado con el mayor gasto en atención ambulatoria y medicamentos, con 3 mil 923 y 784 pesos, respectivamente.

La tasa estatal de atención pública disminuyó 53 por ciento.

La caída en el acceso a la salud en México significa un drama humano terrible. Solamente en 2020, más de 160 mil personas murieron en su casa a causa de la pandemia. Murieron sin respirador ni sedantes; murieron asfixiados.

¿Qué se necesita en Sinaloa para abatir la pobreza por falta de acceso a la salud?

El gasto por derechohabiente del IMSS, que debe recibir todos los servicios y medicinas, en 2020 fue de 4 mil 600 pesos, mientras que el gasto por derechohabiente del INSABI fue de 2 mil 911.

Existe una brecha por cerrar de 1 mil 689 pesos por cada uno de los 689 mil sinaloenses que tienen INSABI. Esto significa que se necesitan un mil 163 millones de pesos de incremento.

Además, hay 595 mil sinaloenses sin ningún servicio de salud, de manera que el requerimiento para cada uno de ellos es de 4 mil 600 pesos, lo que implica un total de 2 mil 737 millones de pesos faltantes en el presupuesto federal de salud para nuestro estado.

En suma, para hacer efectivo que el INSABI otorgue todos los servicios de salud a todos los sinaloenses sin seguridad social, se requiere un incremento presupuestal de 3 mil 900 millones de pesos respecto al actual.

Mientras no tengamos ese dinero extra, en Sinaloa la promesa del presidente será solo un bonito verso… o una burla.

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